• Ya a la venta: El canto de Ícaro

    En formato papel:

    https://libros.cc/El-canto-de-Icaro.htm?isbn=9788417335502

    En formato ebook:

    https://www.amazon.com/Pol-Ranag-ebook/dp/B0B2QP71JH/ref=mp_s_a_1_1?crid=37GY1FLG8Q7ZL&keywords=el+canto+de+icaro&qid=1654103079&sprefix=el+canto+de+%C3%ADcaro%2Caps%2C169&sr=8-1

    https://www.kobo.com/es/es/ebook/el-canto-de-icaro

    https://www.fnac.es/livre-numerique/a9401868/El-canto-de-Icaro#omnsearchpos=1

  • Simbología de El canto de Ícaro II: La araña

    Probablemente el artrópodo con presencia más intensa en el conjunto de creencias humanas primitivas es la araña. A lo largo de cinco continentes y de un periodo que abarca 5000 años, la araña ha sido vinculada a importantes divinidades en las que residen a un tiempo tanto poderes creadores como destructores.

    La araña ha sido símbolo de Vida (Creación, fertilidad y sexo) por su capacidad para la construcción de telas orbiculares a partir de sí misma, pero también de Muerte (Guerra y destrucción) por su capacidad predadora y la toxicidad de su veneno.

    La antigua Inanna y sus derivaciones son siempre la diosa de la guerra para los pueblos mesopotámicos. Amor (maternal y carnal) y guerra conforman una unidad que confluyen en la diosa y sus símbolos (ya sea el escorpión o la araña).

    Sello cilíndrico en el que una araña gigante protege las plantas de Inanna del ataque de los insectos. Ur, Iraq, hacia 3000 a. C. (de Johnson, 1994).

    (Precisamente aquí dejo una imagen de una araña gigante que protege a otro de los simbolos de de esta historia: Inanna o, en este relato, Ishtar)

    Fuente del texto: http://sea-entomologia.org/aracnet/10/03mitologia/

  • Simbología de El canto de Ícaro I: Las Mènades

    En la mitología griega, las ménades (μαινάδες) son seres femeninos divinos estrechamente relacionados con el dios Dionisio (o Baco), dios supuestamente originario de Tracia y Frigis. Las primeras ménades fueron las ninfas que se encargaron de la crianza de Dioniso, y que posteriormente fueron poseídas por él, quien les inspiró una locura mística. Esto las contrapone a las bacantes o basárides, mujeres mortales que emulan a las ménades, que se dedican al culto orgiástico de Dioniso. No hay unanimidad, sin embargo, en estas acepciones. En muchas fuentes ménades y bacantes son sinónimos, entendiéndose por bacante la acepción latina de ménade.

    Literalmente ménades puede traducirse por «las que desvarían». Se las conocía como mujeres en estado salvaje y de vida enajenada con las que era imposible razonar. Se decía de ellas que vagaban en bandas rebeldes o Thiasoi por las laderas de las montañas. Los misterios de Dioniso, el dios del vino, el misterio y la intoxicación, les llevaban a un frenesí extático.

    Fuente del texto: Wikipedia

    Dejo un video de Laboratorium Pieśni. Tal vez, estas mujeres podrían representar las ménades de esta historia:

  • El canto de Ícaro: un pequeño homenaje a Hermann Hesse en su interior

    Al igual que Hermann Hesse, el narrador de esta historia fue excluido para el combate en la Gran Guerra y destinado para asistir a prisioneros de guerra como responsable de una librería de prisioneros de guerra alemanes.

    Además de este guiño a este gran artista, este relato existencialista de El canto de Ícaro, desde la humildad ante la inmensa figura creativa de Hesse, también pretende guiar en ese retorno secreto a uno mismo al lector, algo que tan bien expresa el escritor en este poema:

    Ninguno de los libros de este mundo
    Te aportará la felicidad,
    Pero secretamente te devuelven
    A ti mismo.
    Allí está todo lo que necesitas,
    Sol, luna y estrellas,
    Pues la luz que reclamas
    Habita en tu interior.

    Ese saber que tú tanto buscaste
    Por bibliotecas resplandece
    Desde todas las lágrimas,
    Puesto que ese libro es tuyo ahora.

  • El canto de Ícaro: la novela dialogada

    El canto de Ícaro podria considerarse en cierto modo una novela dialogada en su primera parte, que sirve como un recurso narrativo y como forma de alusión a una verdad espiritual intrínseca del ser humano, que tal vez tiene màs semejanza con el lenguaje dramàtico teatral. El autor se sirve de lo que tal vez ya buscó Galdós con este tipo de recurso para acercarnos a ello :

    “La palabra del autor, narrando y describiendo no tiene, en términos generales, tanta eficacia, ni da tan directamente la impresión de la verdad espiritual. Siempre es una referencia, algo como la Historia, que nos cuenta los acontecimientos y nos traza retratos y escenas. Con la virtud misteriosa del diálogo parece que vemos y oímos, sin mediación extraña, el suceso y sus actores y nos olvidamos más fácilmente del artista oculto que nos ofrece una ingeniosa imitación de la Naturaleza»

    B. P. Galdós

  • El canto de Ícaro: La actitud devocional

    La actitud devocional

    Expresa Claudio Naranjo que

    <<hay también un amor-adoración que tanto da como recibe: otorga su afirmación a lo amado y se alimenta de los destellos de la divinidad que con su acto de adoración descubre y, a su vez, nutre.>>

    El canto de Ícaro es un relato simbólico que, entre otras, pretende ser un pequeño homenaje a Claudio Claudio desde la ficción y al mismo tiempo trata de desnudar el viaje interior desde la perspectiva de un caracter 5 sexual .

    Una historia que puede ayudarnos también a reinterpretar y resignificar la actitud devocional y admirativa como una puerta de entrada a sentirnos más libres y completos.

    La relación de las prácticas devocionales de inspiración psicoafectiva y el eneatipo 5 , queda también bien explicada por Sergio Veleda en este fragmento de El legado de la meditación de Claudio Naranjo:

    <<El punto cinco del eneagrama de la meditación de Claudio Naranjo está relacionado con la renuncia, que es una actitud del ascetismo yóguico tradicional en la India, así como del monacato cristiano. Claudio también subraya el concepto de desapego aquí en el punto cinco. Cuando Cláudio nos acerca a esta práctica de meditación, se refiere a una desidentificación de los contenidos emocionales que son generados por la mente, cuando aparecen en forma de preferencias entre el dolor o el placer, para que la mente esté libre de ocupaciones. También se relaciona aquí un desapego de las motivaciones narcisistas del propio ego, del propio carácter. El desapego es un tema entre los griegos como apatheia, ataraxia – estado interior de desapego, para abrirse a una dimensión del espíritu. Sin embargo, entre personas desapegadas, esta práctica puede convertirse en una suspensión de sus emociones, debido al estoicismo del que son capaces. Por lo tanto, solo se equilibraría con prácticas devocionales de inspiración psicoafectiva, en las que se vea la presencia de la identidad divina en cada ser humano, despertando el amor y la devoción.>>

  • Escucha. ¿Puedes escucharlo?

    Escucha.

    ¿Puedes escucharlo?

    Ahí.

    Donde callan las horas y la vida te mece entre sus olas.

    Entra, no temas.

    Solo respira y ve despacio.

    * * *

    Con estos versos se inicia El canto de Ícaro. Instrucciones para el Gran Retorno.

    Bajo este cuento poético y existencial, a caballo entre la narrativa y el lenguaje teatral, a través del personaje central de Ícaro, y de un invitado muy especial, el autor nos invita a realizar un viaje personal e íntimo dentro de nosotros mismos.